El software para parqueaderos que opera el carril, controla la permanencia, cobra, factura ante la DIAN y le deja la evidencia de cada movimiento. Va incluida con el equipo: no es una licencia mensual encima.
No es solo el robo. Es el tiempo del operario, el cuadre a ojo, el reclamo que no se puede probar y la factura que hay que volver a digitar en otro programa al final del día.
Cortesías sin registrar, tarifas mal cobradas, tiquetes perdidos y cuadres de turno que nadie puede verificar.
Digitar placas a mano, buscar tiquetes, hacer cuentas y llenar planillas en vez de atender al cliente.
Sin foto ni video, un "a mí me cobraron de más" se resuelve discutiendo y casi siempre pierde el parqueadero.
Operar en un programa y facturar en otro, con el riesgo de que los dos no cuadren ante la DIAN.
Cinco pasos automáticos. Ninguno necesita que haya alguien en la caseta.
La cámara detecta el vehículo antes de que frene.
Se lee la placa y queda su foto en el movimiento. Si no hay placa legible, se entrega tiquete o QR.
Mensualidad, convenio o rotación: el sistema decide y cuenta el tiempo.
Paga en la estación de pago sin operador, o en la caja si el parqueadero la conserva.
Factura electrónica ante la DIAN, la talanquera sube y el movimiento queda cuadrado.
Pantallas del sistema tal como funciona hoy, no maquetas.






El software se instala en el parqueadero y la operación del carril funciona sin depender de internet. Para consultarlo desde fuera, cada cliente recibe su propia dirección segura: se entra desde el navegador, sin instalar nada.
El software y la base de datos quedan instalados en las instalaciones del cliente. Entradas, salidas, cobro y apertura de barrera siguen funcionando aunque se caiga la conexión.
Cada parqueadero recibe su propio subdominio cifrado (HTTPS). Es la misma idea de un grabador de cámaras al que se entra desde fuera, con usuario y contraseña.
Se abre en el navegador, sin instalar aplicaciones. El administrador consulta ocupación, caja y reportes desde donde esté; el supervisor, desde la tablet en el carril.
La dirección de su parqueadero. Se entra como a cualquier página segura, con usuario y contraseña — igual que a sus cámaras.


La misma plataforma, adaptada a cada tamaño de pantalla.
La plataforma controla directamente cámara LPR, controlador, barrera y terminales de autoservicio. No hay software intermedio de un tercero entre la decisión y el equipo.
La cámara lee la placa, el controlador recibe la orden y la barrera sube. Si algo falla, se ve en qué eslabón falló — no hay que adivinar entre tres proveedores.

El monitor con IA vigila la operación las 24 horas y cada transacción guarda su video. Un reclamo se resuelve abriendo el movimiento, no discutiendo.

Lectura de placas, máquina de tiquetes, estación de pago y talanquera trabajando sobre la misma plataforma, grabado en instalaciones reales.
En este mercado es normal que el equipo venga por un lado y el software por otro.
El software solo no levanta una barrera. Estos son los equipos que opera.
En la demostración usamos su operación real: cuántas entradas maneja, cómo cobra y qué equipo tiene. Así ve exactamente qué cambia, no una presentación genérica.